domingo, 14 de julio de 2013

La OCU denuncia que la factura eléctrica sigue siendo un escollo para el consumidor.


Sólo en 2012 hemos recibido y gestionado un total de 11.025 reclamaciones relacionadas con la tarifa eléctrica. Las quejas son muy diversas, pero la dificultad para interpretar la factura y la confusión que genera en el consumidor es motivo habitual de conflicto.
La OCU vuelve a constatar, un año más, que la facturación eléctrica es uno de los principales problemas para el consumidor. Sólo en 2012 hemos recibido y gestionado un total de 11.025 reclamaciones relacionadas con la tarifa eléctrica. Las quejas son muy diversas, pero la dificultad para interpretar la factura y la confusión que genera en el consumidor es motivo habitual de conflicto.
La confusión comenzó, a juicio de la OCU, con el proceso de liberalización. Los consumidores empezaron a tratar con dos compañías, la distribuidora y la comercializadora, y ambas se pasan la pelota de la responsabilidad, con lo cual el consumidor tiene dudas sobre lo que paga y a quién paga la factura.
Con los años la situación no ha mejorado. Las facturas pasaron de bimestrales a mensuales, con consumos estimados sin información al consumidor y sin una norma clara para su implantación. Han sido necesarios tres años de quejas para que la factura mensual con estimaciones tenga su punto y final el próximo 1 de Abril.
Se abre así un nuevo periodo de aprendizaje para los consumidores y otra vez la incertidumbre es protagonista, ya que no se obliga a las compañías a informar de en qué momento los clientes que dispongan de un nuevo contador pasarán a tener factura mensual y no bimestral.
Además, la OCU denuncia los abusos que están cometiendo algunas compañías eléctricas:
Comerciales que se presentan en los domicilios con supuestas ofertas fabulosas, cuya verdadera pretensión es obtener la firma del cliente para que abandone la TUR y salga al mercado.
Empresas que no informan de que el servicio de mantenimiento no es obligatorio.
Facturas estimadas excesivas o muy bajas porque la compañía no toma la lectura desde hace tiempo.
Ante estas situaciones, la OCU recomienda reclamar, para lo cual aconsejamos actuar de la siguiente manera:
Llamando al servicio de atención al cliente de la compañía comercializadora.
Si no se soluciona el problema, presentando una reclamación por escrito en una de las oficinas de la comercializadora.
Si continúa sin llegarse a una solución, solicitando el arbitraje de consumo, comunicándolo ante la Dirección General de Industria y Energía y ante la Dirección General de Consumo de la comunidad autónoma que corresponda.
Acudiendo a juicio sin necesidad de abogado ni procurador si el importe es inferior a 2.000 euros.
La OCU pide la puesta en marcha con urgencia de contadores de gas y luz con gestión a distancia, porque de esta forma no es necesaria la lectura presencial de los consumos.
Además, reivindicamos una competencia real y efectiva entre las diferentes compañías, algo que la liberalización del sector energético no ha conseguido; y un organismo administrativo único, específico y especializado que se encargue de emitir resoluciones sobre las numerosas reclamaciones de los consumidores referidas a gas y electricidad.

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