martes, 16 de julio de 2013

Susto o muerte

Si esta reforma energética es, como dicen en el Gobierno, imprescindible para “equilibrar definitivamente el sistema eléctrico”, ¿de quién fue el error que ha llevado a estos desequilibrios?, se pregunta Jorge González Cortes, director comercial y de marketing de la comercializadora de energía renovable Gesternova.
Susto o muerte
Por fin, después de tanto tiempo esperando el alumbramiento, ha llegado la madre de todas las reformas del sector eléctrico. En otras palabras, otra paliza para las renovables. Desconozco la sesuda fórmula que los sesudos señores del Ministerio han desarrollado, seguro que esa es la razón por la que la reforma ha sido sietemesina, para determinar que la rentabilidad razonable para un generador de renovables es del 7,5% !y revisable! Por supuesto que la revisión no será al alza, por lo que deberían llamarla "empeorable". ¿No van a parar hasta dejarla a cero?.

La elección parece por tanto susto o muerte, porque puede uno invertir su dinero en bonos del Estado y quedarse en su casa a ver la vida pasar o invertir en renovables y esperar emociones fuertes. Todo esto en teoría, porque con la seguridad jurídica de nuestros gobiernos, no puede uno confiar en que la rentabilidad del bono también la conviertan en “razonable”. Lo grave, si me apuran, no es esto. Lo grave es que lo aplican a los productores de renovables, a los que ya les dieron el susto y para los que ahora se anuncia la muerte.
Vamos a suponer que un señor, llamémosle Alberto Navidad, compra su casa y la hipoteca por un millón de euros que es lo que le costó. Al poco tiempo observa como la casa de al lado es ocupada por unos nuevos vecinos. Estos, que han comprado su casa más barata porque los materiales de construcción bajaron, lo han hecho por 600.000 euros. Dudo que el banco que le prestó un millón al señor Navidad, le perdone la diferencia por la reducción de costes.
Pues lo mismo con las renovables y en especial con la fotovoltaica. No porque las instalaciones de ahora sean más baratas que las de antes, sus propietarios deben menos al banco. Es por eso que no se puede reducir con carácter retroactivo la retribución de las renovables, que en su momento, era proporcional a la inversión. ¿No lo entienden en el Gobierno? Y si fue un error, lo fue de quien gobernaba entonces, por ejemplo en el RD 436/2004. Cabría preguntar al Rajoy donde estaba ese 12 de marzo. La respuesta: en el último Consejo de Ministros presidido por Aznar. ¿Se equivocó el Gobierno en el que participaba el actual presidente o se equivoca ahora?
Sea cual sea la respuesta, nadie más que los productores pagan las consecuencias de haber invertido sus ahorros al amparo de un Real Decreto del Reino de España. Lo vivido es propio de una república bananera y no de un Estado miembro de la UE. Los errores de los gobernantes, llevan a la ruina a muchos gobernados. Espero que no les vuelvan a votar.
Que quedé claro que los productores de renovables, ni son unos vividores, ni unos aprovechados ni nada parecido. Invirtieron engañados por los sucesivos gobiernos de todos los colores que, o no sabían lo que hacían, o actúan a impulsos, improvisando y parcheando sobre sus propias chapuzas regulatorias.
Curiosamente, otras tecnologías como la nuclear, en manos de unos pocos, vende su energía al doble de su coste, según lo que ha dicho el ministro Soria cuando sus instalaciones fueron amortizadas hace años. Me pregunto por qué, pero de nuevo, es propio de ese país que Woody Allen inventó en Bananas y que hoy existe y se llama...
Fuente: http://www.energias-renovables.com/

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