martes, 25 de marzo de 2014

Mentiras y verdades de Iberdrola

Esta mañana he escuchado la nueva cuña publicitaria en radio de Iberdrola y se me ha revuelto el estómago. En ella se puede escuchar a una pensionista hablar de lo bien que le vienen los dividendos de la eléctrica para llegar a fin de mes. El mensaje es claro: Iberdrola, aunque su presidente Ignacio Sánchez Galán presuma de que la compañía “se siente más británica, mexicana o estadounidense” que española, somos todos. Así que menos quejarse del tarifazo de la luz, sí ese que ha subido más de un 300% en los últimos años con ayuda de los sucesivos Gobiernos, y a pagar, que si no, una abuelita no llega a fin de mes… Y habrá que cortarle la luz y que pase a engrosar las listas de 4 millones de ‘pobres energéticos’.
Sería curioso escuchar a esa misma anciana del anuncio opinar acerca de que sólo el 26% de Iberdrola está en manos de particulares. El resto pertenece a fondos y corporaciones. Únicamente un 27% de la eléctrica es español, aunque algunos como ACS tenga un 5,64% a través de sociedades con sede en Luxemburgo. Claro, los paraísos fiscales se atraen, porque Iberdrola también juega en esa liga, con sociedades en lugares tan inhóspitos como Delaware. Y es que ganar más después de pagar impuestos no debe ser una cosa sencilla, oiga.
El resto de la compañía, un 47% nada menos, ni siquiera es español: es propiedad de no sólo británicos, mexicanos o estadounidenses, como indica Sánchez Galán, también del petrodólar como es el caso de Qatar Investment Authority con más de un 9,5% de la compañía.
Sería interesante saber qué opina la ‘pensionista inversora’ a la que no estafaron con preferentes sobre que Iberdrola concentre el grueso de sus inversiones en el extranjero y no en España. De hecho, Reino Unido acapara el 41% de sus inversiones y no sorprende, porque allí por detener sus centrales o apagar sus turbinas eólicas pueden recibir indemnizaciones que superan hasta en 20 veces el coste de producir la energía. Un chollo, vaya.
¿Qué opinará la anciana de que Sánchez Galán ganara el año pasado 7,4 millones de euros? Y eso que su sueldo fijo de 2,25 millones de euros está congelado desde 2008… el resto son 3,14 millones de euros de variable, más 305.000 acciones (1,27 millones de euros), más 567.000 euros por ser consejero y, por si no tuviera para pagarse un plato de lentejas cuando viaja, 140.000 euros en dietas.
¿Qué pensará la pensionista cuando sepa que los 14 consejeros del Consejo de Administración ganaron el año pasado un 2,1% más que en 2012, rozando los 14,85 millones de euros?¿Sabrá esta señora que eso es 30 veces más que lo que ganan los consejeros de eléctricas en Japón o 5 veces más que los de Alemania? ¿Qué dirá cuando sepa que personajes como Ángel Acebes actúan como vocales externos ganando 317.000 euros? ¿Sabrá que en su primer año como vocal (desde abril de 2012), Acebes cobró ‘sólo’ 174.000 euros, a lo que habría que sumar otros 42.000 euros en concepto de una insólita “prima de asistencia”?
La nueva estafa de Iberdrola.


Y por si todas estas preguntas no fueran suficientes, queda una más: ¿Conocerá la pensionista la última estafa que está llevando a cabo Iberdrola con sus clientes? Ante la inminente llegada de la nueva tarificación de la luz -finalmente retrasada unos meses y, con todo, seguiremos llorando- la compañía se ha liado a realizar contrataciones telefónicas de una tarifa plana por 12 meses. El problema es que el cliente no lo sabe.
El método es el siguiente: un buen día usted recibirá una llamada telefónica de un comercial de Iberdrola, ofreciéndole un 10% de descuento en sus facturas durante 12 meses. ¿Cuál es el truco? “Ninguno”, responderá el comercial, “es una bonificación que está haciendo Iberdrola antes de que la haga un competidor”. El comercial le explicará que no hay permanencia, que mantendrá exactamente el mismo contrato, que usted podrá salirse cuando quiera sin penalización alguna.
Tanto es así que, incluso si usted pregunta “¿acaso esta no es la tarifa plana que anunció el Gobierno como alternativa a la tarificación por horas con contadores inteligentes?”, el comercial lo negará tajantemente. ¿Cómo resistirse entonces a un descuento del 10%? La contratación telefónica estará hecha y grabada… eso sí, cortando la grabación en los momentos en los que el cliente hace preguntas impertinentes, como las de la tarifa plana y el compromiso de permanencia.
Unos días después, usted recibirá una copia del contrato como la de arriba, en la que se especifica que si usted rompe el acuerdo antes de los 12 meses, habrá de pagar una penalización por importante equivalente al 5% del precio del contrato por la energía estimada pendiente de suministro. ¡Sorpresa!
No se moleste en llamar de nuevo al comercial, que éste le dirá que “aunque esté escrita, esa cláusula nunca se aplica a su contrato porque no es para su potencia contratada”… Lógico, por eso se incluye en el contrato que usted habrá de devolver firmado por correo postal.
¿Qué pensará de todo esto la pensionista que llega a fin de mes gracias al dividendo de Iberdrola?
Fuente: http://blogs.publico.es/david-bollero

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